Ayer me dieron un apretón de manos
cuando yo esperaba alguna palabra
que me diera pista y entraña…
En otras palabras, esperaba el sol
porque la noche está luchando
y no quiere que yo cante victoria
- … pero si no es tuya! – decía.
- ¡Pero si ya estás vencida! – yo insistía.
y la noche seguía como si estuviese viva.
…
Esperaba de ese encuentro
que me diera pista;
es decir, que me de un camino
una seguridad para mi viaje.
Entraña es la pasión y el coraje.
Y no escuché ¡nada!
Pero ese apretón de manos
fue un discurso lleno de amor
…que ayer sentí tanto
y recién hoy encontré traducción:
¡Cuánta inseguridad, hijo!
Toma fuerza de esta mano humana,
de esta mano que hace del pan, VIDA
¡… VIDA del mundo!
¡Cuánta inseguridad! me dije.
¡Cuánto tiempo perdido!
¡… qué buen apretón de manos!
de aquel anciano sacerdote
que un viernes estrechó mi mano
en Lima, en el atrio de la Catedral
… justo ahora regreso de la Santa Misa
si… también fui ahora.
El Evangelio fue aquel de la hemorroisa
que cuando todos tocaban a Cristo
y lo apretujaban por un milagro
ella hizo también lo mismo
y fue curada.
¿Quién me ha tocado?, preguntó el Señor Jesús.
No hay que perder la fe… y menos la esperanza.
¡Ánimo en este trecho!
enfrenta las inseguridades
y pide perdón
a quién lastimaste con tales
…esto no es un cuento.
la vida es un libro abierto.
donde escribir según la gracia
es un acierto.
