Luego de la incertidumbre…

… una alegría. Hoy terminé mi curso y lo hice bien… no tengo la máxima nota, pero casi. Me será de mucha utilidad y ese es el mejor motivo para haberlo terminado. Ahora viene el mes de julio y nuevas alternativas en todos los campos de mi vida… He estado pensando mucho últimamente y al fin, después de una vida esperando que las cosas vengan solas, he salido a buscarlas.

En la sóla acción por lograr lo que anhelo está la victoria… algo así como decir que mi camino es mi destino; pues así considero que es la vida, un continuo caminar hacia lo definitivo, lo absoluto, hacia la verdad que es única y que tanto anhela el alma con esa nostalgia enorme y desconocida por lo perfecto y trascendete. La muerte es al fin y al cabo, la puerta a esa revelación magnífica.

En los últimos meses he vivido circunstancias que no imaginé volvería a vivir, y aunque ciertamente no se si lo que estoy viviendo sea para mí, ha significado mucho… pero es difícil y cansado… Algunas veces pienso en dejarlo todo así como está, pero es una alternativa sin salida y yo quiero llegar hasta el fin de todo. Enfrentar, esa es la principal virtud para quien quiere vivir una vida verdadera.

Me canso, me siento abatido, sin camino… se me carga la mente de ideas negativas, el alma se hace pesada y mi corazón se aflige… en tales circunstancias se me ocurre como remedio volver a la cueva del oso de invierno… pero entonces brilla el sol en el cielo, o tan sólo su reflejo y a mí vuelve la esperanza de la dicha y ya no quiero regresar al encierro.

Mayo fue un mes especial, junio un tiempo en el que de alguna manera perdí la perspectiva entre otras cosas pero como verán no la esperanza, y eso -a pesar de los fríos días grises de la ciudad de Lima- también ha significado una gran alegría para mí, porque he tenido corazón para levantarme.

Pienso que una estrategia es reafirmarnos -reafirmarme- cada día según la propia convicción personal, porque los errores y pecados -mis errores y pecados- son muchos y definitivamente distorsionan la visión y la aproximación a aquello que es bueno y que nos hace bien.

El bien siempre está presente, basta para hacerlo evidente y patente, nuestra firme colaboración… El plan de Dios para cada uno siempre es el mejor plan para la vida de cada uno de nosotros, no importa qué es lo que hayamos hecho… si fue malo o no, Dios siempre está atento a nuestra condición.

Somos sus hijos.

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