Estoy aquí, en medio de toda esta maraña…
sorprendido por mi estado en medio de las ilusiones…
un día cualquiera, inspirado en canciones y entonado.
De hecho soy lo que no ves. Como el sol de noches,
voy de día al fin a Dios gracias,
y tú… aún de extemos…
Desafiante te presentas como de la nada,
como en un sueño intenso.
Y sonríes y cantas y eres tan bella…
No soporto más la soledad de siempre,
mi refugio más perfecto. Ya no lo quiero.
Y tú, bella, como el misterio que me tocará descifrar sólo a mí,
… sólo quiero ser honesto con lo que siento.
Te quiero y creo que ya lo sabes;
es lo que quiero desde mi yo más propio.
Lo llamaré amor sólo si soy correspondido,
sino seguiré como un río mi destino…
Y allí estarás, bien lo se…
Quisiera saber tu nombre…
¿Me lo dices?
Será mi vocación