Sobre las aguas…
Acabo de leer un pasaje del Evangelio, en el se relata cómo los discípulos de Jesús se aventuran en una barca para ir a otro pueblo… pero van sin el Señor. De pronto se agitan las aguas por un fuerte viento. Ellos eran pescadores, o sea conocían de estas tempestades y es de seguro que hubiesen podido luchar contra la olas y avanzar con gran esfuerzo.
Sin embargo están allí gastando sus fuerzas para dirigir la embarcación hacia puerto seguro, cuando de pronto ven a una persona caminando sobre la violencia de las aguas.Ellos tratando de no naufragar y desplegando toda su oficio y sabiduría, y por otro lado una persona yendo sobre las aguas hacia ellos.
No sólo es una situación para sorprenderse sino también para asustarse… ¡¡¡¿Quién es esta persona?!!!
“Pero Él les dijo: ‘No tengáis miedo’.”
Era el Señor Jesús, sus corazones se habrán tranquilizado al reconocerlo pero aún seguía el mar agitado, y agitadas sus mentes por este prodigio. Jesús subió a la barca y llegaron a donde querían ir, pero al menos en este pasaje, no se menciona que las aguas se hayan calmado.
La cosa es que llegaron con Él.
Pero lo que llama mi atención es la actitud del Señor Jesús. No se por qué demoró, ni qué lo habría retrasado… Y me puse a pensar en Cristo antes de adentrarse a pie sobre el mar y darles el alcance a sus discípulos. Me causó gracia el hecho de que traviesamente haya pensado en asustarlos… jejeje!!
Lo veo caminando hacia la orilla, en el momento pensando cómo ir hacia la barca donde estaban sus amigos, la tempestad que ya iniciaba y Él sin bote. Decide caminar.
Desde aquella orilla, ¿podrá haber visto en qué lugar estaba la embarcación? Quizá no. Pero si sabía a dónde iban y va a su encuentro… yendo sobre las olas, a pie.
Definitivamente pensó en todo, especialmente en el momento de encontrarlos. De hecho sabía que lo iban a ver ¡caminando sobre las aguas! ¿Se habrá sonreído pensando en este momento? Tal vez. Pero también sabía que se iban a asustar por eso lo primero que les dice es que no teman.
El comentario de este pasaje en el Evangelio señala lo siguiente:
21. En seguida llegaron, aunque no habían recorrido sino la mitad del camino (v. 19), que fue la que recorrió Jesús caminando sobre las aguas, teniendo el lago un ancho de 10 a 13 kms. Notable episodio en que se ve que el miedo les había impedido aceptar a Jesús (cf. Luc. 8, 37). Cuando le perdemos el miedo y lo recibimos en nuestra navecilla llegamos felizmente al puerto (S. Beda).
San Juan 6, 16-21
5 de Abril de 2008
5, Abril 2008 a las 8:34 pm
interesante comentario…..