Juan Pablo II…
No basta el sentimiento. JPII es una persona extraordinaria, y decididamente lo fue desde sus primeros años como Papa, lleno de fuerza y entusiasmo con todo lo que hizo en nombre del Señor, hasta cuando ya anciano enternecía al mundo con esa fuerza que resplendece desde lo alto en la cruz…
Si te encuentras a su lado lo verás de tu tamaño… desde lejos lo veremos todos: es un gigante vestido de blanco.
Hiperpolíglota, nos habló a cada uno en un sólo idioma… Si, el del amor. Recorrió el mundo siguiendo a Cristo y siguiéndolo nos donó -por Él- su vida, a cada uno. Sus pasos abrieron camino entre lo imposible -como el caminar de Pedro sobre las aguas…- y transformó el mundo al señalar como horizonte el Reino de Dios.
Con el único idioma universal habló al corazón de cada persona y unió a sus palabras el testimonio de una vida en plenitud aún en este mundo, la suya. No puedo decir que sólo luchó hasta la muerte, Juan Pablo II verdaderamente vivió hasta la muerte… hasta el último suspiro. Y su vida continúa hoy siendo vida, la vida verdadera, en el Cielo.
Se cumplen hoy tres años de su partida a la Casa del Padre y decididamente no basta sólo el cariño por haberlo tenido entre nosotros, ni dar las gracias estériles. Quedarnos en los recuerdos hará de nosotros un album de estampitas… o de fotos. Tenemos que hacer vida de nuestra vida y eso sólo es posible siendo uno con Cristo, como lo fue el Papa.
Juan Pablo II el Magno, escribió una serie de encíclicas y reflexiones que son un tesoro para la Iglesia, y para cada persona una ayuda necesaria para conocer más profundamente la fe que heredamos de los apóstoles y especialmente de Santa María, Madre de Cristo.
¿Has leído algo de lo que escribió?
No basta el sentimiento. Es hora de los católicos, de decir y vivir con convicción las palabras del Papa: “Totus tuus”. Es tiempo de profundizar y perseverar “firmes en la fe”, con esperanza por esa vida nueva que desde la cruz, así como al buen ladrón Dimas, nos ofrece Cristo: estar con Él en el Paraíso.