Ecos

Estaba pues un día en una combi… yendo o regresando no lo se y de pronto sonó en la radio y a todo volumen, como acostumbran los ¿transportistas? escuchar en sus carcachas mientras aceleran, “De amor ya no se muere” de Giani Bella… un italiano… que muchos hemos escuchado hace ya varios.. ¡¡varios años!!

Se me pegó el estribi llo en su versión de salsa, y ya había estado repitiéndola subconciente… y es que de pronto me encontraba cantándola en otras combis, bajito caminando entre la gente, o a todo pulmón en calles solitarias… me encantó. Yo iba en no se qué asiento, pero siempre pegado a la ventana abierta: ¡VELOCIDAD!

Después de varios días y ya en casa, la busqué en la internet y encontré cuatro versiones: la original de Giani Bella; la salsera de Charlie Cardona; una de una especie de concurso en España; y la de un grupo chileno que le ha puesto lo suyo, al menos es la más fácil de seguir a pesar de los graves y agudos de esta bonita canción.

Versión del sur:

[http://es.youtube.com/watch?v=0eGR1xbFVpw]

La del aparente concurso:

A lo que iba. Escuchándola me pasó lo que suele ocurrirme… me motivó a escribir lo que a continuación comparto. Claro que es ficción o más bien un mozaico de experiencias personales diferentes que iban bien con la letra de esta canción.

No concluyan nada, es sólo música; aunque finalmente hasta a mí mismo me resulte cansino tanta cursilería… pero lo pongo acá porque me quiero quedar con algunas frases.

ECOS

Es viernes, la fiesta está por empezar y yo aquí esperando a que contestes el teléfono para proponerte que salgas conmigo esta noche y para siempre.

Tengo ganas de ir a tu casa, pero no quiero importunarte… prefiero una llamada y citarte, sólo quiero una respuesta: tu sonrisa más hermosa.

He pensado que ya sin tí no vivo, ni quiero dar un paso más sin tu hoy ni tu mañana. Sólo quiero por anhelo, decirte lo mucho que te quiero.

Es posible que ya duermas, que no hayas cargado tu celu y la batería esté muerta, o quizá tan sólo este apagado u olvidado en tu cartera.

¿Que por qué lo hago? No tengo idea, tal vez no quiera bailar solo este fin de semana… aunque la verdad, creo, eres el sueño de mi vida.

¿Por qué no contestas mis llamadas? …pensé en contemplar la luna y las estrellas esta noche y empezar a compartir nuestros sueños y realidades…

Quizá llamé muy tarde.

Pero allí estás tú… con tu lapiz labial rojo y el rimel que acaricia tus pestañas. No resistes más tiempo y has decidido terminar con todo, aún cuando nada ha empezado.

Yo aquí guardo las flores, no quiero se marchiten; pero tú ya has decidido no volver a contestar el teléfono, cuando sea yo quien llame.

Ok, no es que me afecte (es imposible que me entere). Creí que pudo haber algo nuevo entre nosotros… un tú y yo, ¿entiendes…?

Ahora se que estuve equivocado… no me hago más roches, la vida continúa.

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