La Esperanza hoy

Definitivamente yo creo que la esperanza no es una mejor condición en lo temporal… no es una espectativa. Siempre será algo tangible basado en el esfuerzo y en la providencia.

La esperanza se basa en una promesa: la vida verdadera después del paso de la muerte. La promesa está sostenida en las palabras de Cristo… Camino Verdad y Vida.

Es cuestión de enfocar nuestra vida y en ella morir cada día a lo que nos aparta de lo que realmente somos y anhelamos.

Pero más que eso, tengo la certeza de que debemos vivir cada día para esa vida que anhelamos sin conocer… pero que ya ha sido prometida.

Hoy que Cristo resucita, nuestra esperanza encuentra sustento real; la fe encuentra asidero, y la caridad su fuente.

Vivir según esta convicción, asumiendo el dolor que nunca es estéril y a la muerte como espacio de encuentro, hará de nosotros lo que anhelamos ser y viviremos alegres.

No sabré que creo en esta esperanza sino hasta cuando, confiando y lleno de amor y alegría, me arriesgue a la muerte de la que tanto he huido.

La cruz es el destino temporal, luego de ella… la luz divina de la resurrección de Cristo nos acogerá, nos sanará y levantará de nuestro sepulcros.

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