El primer hábitat

Rastros pre natales

Me gusta dormir en posición fetal… diría que me encanta, pero no siempre lo hago así; sólo cuando se me hace difícil conciliar el sueño tomo esa alternativa y no falla, me duermo. Aunque quizá, el que sea la más conocida y utilizada forma que adquiere el cuerpo a la hora del descanso, tenga más que ver con la estructura del cuerpo humano… no lo se.

Cuando era niño abrazé a mi madre -que descansaba después del trabajo-  y descubrí los latidos de su corazón. Sentí, no sin sorpresa, una alegría profunda al escucharlos y me quedé allí largos minutos atento a cada palpitar, apoyada mi cabeza sobre su pecho. ¿Recordé acaso ese sonido dulce y constante de mis tiempos prenatales?

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¿Por qué los bebés recién nacidos reconocen la voz de su madre? Evidentemente por el tiempo que estuvieron en ella… ¡la recuerdan! ¿Por qué se calman cuando son cargados y puestos sobre el pecho de la mamá? ¿Será sólo la leche, o son también los latidos que por tanto tiempo los entretuvo mientras crecían allí adentro?

… 

¿Fui un niño feliz por nacer?

Si. ¡Claro que si!. Todo niño en el vientre de su madre es feliz por el simple hecho de ser, de tener existencia.

Si es consciente o no de ello, nadie lo sabe. Sin embargo la sensación que tiene él es la más propicia y grata que -literalmente- nunca imaginó. La naturaleza no se equivoca y Dios menos, así que a pesar de toda circunstancia el vientre materno es la dicha absoluta para todo niño por nacer… hasta que nace, claro está.

Podrían haber más paralelos o ejemplos similares, pero la verdad es que no recuerdo nada de mi primer hábitat, el vientre de mi madre, al menos no concientemente. Sería interesante que se investigue, así como se hizo el documental del Vientre Materno, qué comportamientos se iniciaron en la etapa prenatal y perduran hasta la edad adulta.

¿Para qué? Sólo para saber… 

1 comentario

  1. Carolina dijo:

    29, Febrero 2008 a 8:57 PM

    interesante y tierno comentario :)


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