Callao, Callao… asunto de sus autoridades.
Estaba cerca al Puerto del Callao… casi frente a lo que se conoce como ”El Callejón San Pedro”. Eran aproximadamente las 03:15 de la tarde. De pronto se acercaron dos sujetos de unos 25 años en pantalones cortos y sin camisa, que pidieron mi billetera bajo amenaza de muerte.
- “Dame lo que tienes allí o te mato”, dijo uno de ellos, el más flaco. No le creí pero eso no importa.
El otro, un gordo de barba corta, a mi espalda, cuidaba que no corriera… cosa que no iba a hacer porque no tengo resistencia ni para dos cuadras, y con el peso que llevo…
Yo ya conocía la fama del lugar y de esas personas así que obviamente les entregué la Perri Ellis… (regalo de Pamela) y les pedí que no se llevaran mis documentos, a lo que no contestaron. Procedieron a retirar el dinero -según recuerdo 70 soles-, a revisar mis bolsillos, y se marcharon arrojando la billetera al suelo con mis papeles. “No digas nada”, me advirtieron. Y no se qué más se llevaron.
En ese momento yo estaba junto a un grupo trabajadores de la zona, quienes sólo atinaron a retirarse o mirar… dicho más claramente: “se abrieron”. Lo mismo que hubiese hecho yo en tales circunstancias, ya que la fama de esas personas habitantes de una de las zonas más convulsionadas del Callao, no permite otra acción.
Los asaltantes habían avanzado con la plata unos 20 metros cuando se dieron cuenta que llevaba un equipo móvil…
- ¿Es celular o nextel?, preguntó el flaco.
- Celular, respondí respondí yo.
- Ah ya, se conformó y siguió su camino. Ese tipo de equipos no tiene salida en el mercado negro. No hay reventa.
- Y ¿en dónde lo llevas? - preguntó inmediatamente el otro… el gordo, porque lo llevaba bajo la camisa.
- Aquí, dije señalando mi pecho.
“NI LOS POLICÍAS SE METEN”
Por lo general hay uno o dos policías en la puerta donde ocurrió el robo, pero hoy no hubo ninguno. Según comentan los mismos trabajadores, ni los pocos policías se meten cuando se trata de un asalto y que ellos mismos han sido víctimas en varias oportunidades. Señalan además que estas personas de mal vivir utilizan a niños como campanas para robar y portan armas blancas y de fuego, que no dudan en usar.
Posteriormente, mientras un auto de seguridad privada paseaba por el lugar, algunos de los testigos se acercaron para donarme -entre algunos consejos y muestras de apoyo moral- algunos soles para que pueda regresar a mi trabajo, lo que agradecí. Luego abordé por dos soles, en compañía de otras personas, un taxi que me acercó a mi paradero.
Los ladrones se repartieron el monto a vista y paciencia de todos. Siempre amenazantes.
Tomé la combi y regresé a la oficina donde trabajo… y presenté la queja que sirvió en algo, más que una denuncia policiaca, ya que me van a devolver lo que perdí. En una comisaría sólo perdería mi tiempo… la verdad. Creo que deben adecuarse a estos tiempos y dejar de ser agentes de seguridad privada.
RECLAMO SEGURIDAD CIUDADANA
No es la primera vez que ocurre, ni la última… pero de hecho el alcalde y EL presidente del gobierno de esa provincia constitucional, deberían destinar más recursos a la seguridad ciudadana. Está a pocos metros de la zona más turística del distrito: la Plaza Grau y La Punta. Pero no sólo por este riesgo, sino porque nadie debería ser asaltado.
Reclamo Seguridad Ciudadana, aunque será difícil, es necesario hacerlo… porque todo el mundo en el Callao conoce ese lugar como zona de los más peligrosos delincuentes.
Alguno dirá que quién me manda meterme en ese lugar… El trabajo, respondo…. !Que por qué no fui precavido…??? Y muchas cosas más… pero las cosas siempre suceden por algo; y más allá del hecho en sí, hay una compleja serie de problemas sociales cuyas consecuencias son estas y otras más graves que ya vienen ocurriendo con espasmosa regularidad. Y no hice ninguna denuncia, los motivos están claros.
¿VIDA FÁCIL?
En realidad, estos son jóvenes maltratados y deformados por el entorno, sumergidos en las drogas y en esa vida que los ha dejado sin aspiraciones… salvo las del vicio. ¿Acciones urgentes? ¡Todas! para rescatar a los que se pueda… a esos niños utilizados que estaban dando vueltas, viéndolo todo, y posiblemente siendo parte del atraco.
Pero, ¿quién se atreverá a hacer algo concreto…? Los ciudadanos comunes y corrientes no pueden hacer mucho sino dentro de sus propias familias, educando a sus hijos, porque esto es ya un asunto que por obligación compete a las autoridades, necesariamente.
6, Abril 2008 a las 4:33 pm
es un asco
9, Abril 2008 a las 5:46 am
Si… pero más allá de la delincuencia que parece un asunto irrecuperable, el Callao felizmente tiene lugares bonitos. Rescato la Plaza Grau, el mar, el Museo, el Real Felipe, el submarino Abtao, La Punta, San Lorenzo. Si hay algo más, me pasan la voz.
Igual el Sr. Kouri Presidente (como dicen sus gigantografìas) tiene que frenar la delincuencia.
Nota:
(No creo que el peaje sea parte de los atractivos chalacos, ni la mole esa que han construido en la Av. Guardia Chalaca), pero que va a servir en el futuro…. ¡ojalá!